Unión quiere mojarle la oreja al Rey de Copas

“No tenemos que dejar que Independiente se despierte”, sentenció Madelón. Es un grande y si bien no encuentra su rumbo, al menos hasta ahora y en los pocos partidos que lleva jugados en este 2019, el sólo hecho de observar la jerarquía de sus jugadores permite pensar que tiene chances de que en cualquier momento retome la senda de los buenos resultados.

Frente a eso, Madelón, que goza de un buen presente con los resultados que se consiguieron en el inicio del año, planifica un partido táctico para tratar de superar a un rival difícil. Y vuelve a una vieja idea que le dio buenos dividendos el año pasado, justamente en dos partidos consecutivos como visitante.

La línea de cinco defensores está confirmada. Y Madelón le devuelve la titularidad a un jugador que “improvisó” de central en la pretemporada y cubrió de gran manera el puesto de un hombre sumamente importante para la zaga como es Bottinelli. Sin dudas que Claudio Corvalán de él se trata ha generado confianza en el técnico. Y lo elige por encima de Zurbriggen (que aprobó con su vuelta al equipo como titular en el encuentro ante Newell’s y también lo había hecho bien cuando se jugó con línea de cinco defensores el año pasado).

Tácticamente, marcar con cinco implicará cubrir mejor todo el ancho de la cancha. Pero además, le dará libertades a Martínez y a Bruno Pittón para subir por afuera y a Zabala y a Fragapane para cerrarse y adelantarse. Ellos (los dos volantes) serán la mayor compañía para Lotti, que es el hombre que recupera la titularidad.

No sorprende esta última decisión, porque ni Cuadra ni Troyanski tienen las características del clásico “9”. Y en este esquema, lo que va a necesitar Unión es que el único delantero gravite adentro del área. Por eso, la elección pasó por Lotti o Mazzola, que son los más acostumbrados a jugar como puntas netos y por adentro.

Esto también abrirá la discusión respecto de cuál tiene que ser la mejor dupla, cuando Unión retorne al 4-4-2 normal y habitual. Madelón jugó con la dupla Troyanski-Lotti primero, luego apostó por Cuadra-Troyanski y ahora, con el cambio de esquema, juega con Lotti solo. Seguramente, el técnico entrenará y evaluará, pero las características de los jugadores lleva a pensar que entre Cuadra y Troyanski elegirá a uno y que entre Mazzola y Lotti saldrá el acompañante, dejando como quinta referencia ofensiva a Federico Andrada, quien hoy por hoy ha quedado más relegado en la consideración del entrenador.

Pero al marten de lo táctico, está lo estratégico. Y seguramente, Unión tratará de ser el equipo compacto y cerrado que fue ante Boca y River, replegándose para esperar agrupado en su terreno y saliendo con rapidez y de contragolpe.

Quizás, Madelón ordene que en algún momento del partido se apriete un poco más arriba, sobre todo cuando Independiente sale jugando desde atrás. Pero el esquema de Holan sabe utilizar el ancho de la cancha, abriéndola siempre por los laterales. Esto también se evaluó a la hora de elegir el 5-4-1 con el que saldrá a disputar el encuentro de este sábado, en un estadio que no le ha sido, históricamente, muy benévolo que digamos a Unión, pues más allá de rescatar varios empates hasta en la B se enfrentaron allí, la realidad estadística indica que sólo le pudo ganar una sola vez a Independiente (en el 98 y de la mano de Mario Zanabria como entrenador, frente al equipo que en ese entonces dirigía el Flaco Menotti).

No fue el único triunfo de Unión en Buenos Aires ante el Rojo. También lo venció en 1976, cuando Alberto Violi era el entrenador y el gol de la victoria, en el viejo Gasómetro de avenida La Plata (cancha de San Lorenzo), lo convirtió Jorge Omar Cassaccio.