Una mujer vendió a su nieto por 30 mil pesos pero el bebe ya fue recuperado

El viernes, una madre de 21 años, denunció ante el Ministerio Público de la Acusación, que su madre (la abuela del menor) se había llevado a su pequeño hijo a un «curandero» y nunca volvió.

El caso contó con un accionar rápido tanto de la justicia como de las fuerzas de seguridad y profesionales del ministerio de Desarrollo Social por la gravedad y por haber un menor involucrado.

Al otro día de la denuncia, personal de la Agencia de Trata de Personas de Santa Fe llegó hasta la vivienda de calle Gálvez al 1000, de Esperanza, encontró al bebé y a sus compradores, quienes admitieron, ante la policía y testigos, que lo habían comprado por $ 30 mil «porque la familia no lo podía mantener», dijeron.

El matrimonio fue aprehendido e inmediatamente fueron por la abuela del menor, quien confirmó que la «venta» se hizo el 31 de mayo, en el contexto de una difícil situación económica y social. El monto final de la dramática operación habría sido acordado en $ 50 mil, pero hubo un segundo pago que no se llegó a concretar.

«Al momento de ser sustraído, el menor tenía dos meses de edad», explicó la fiscal María Laura Urquiza, según dejó constancia en la denuncia la mamá del bebé. «Ella misma relata que discute con su madre por su hijo y da cuenta de dónde se encontraba».

Tanto a la abuela del pequeño como a los compradores se les imputó el delito de sustracción y retención de un menor. Sin embargo, para la fiscal del caso, la prisión preventiva para los imputados encontró un obstáculo pues de «las investigaciones realizadas no cuentan con elementos para sostener, con el grado de probabilidad que es necesario, que estas personas hayan actuado de la forma que prevé el código (retención, sustracción) para tipificar este delito, es por eso que se acordó una medida de menor impacto a la prisión preventiva».