Un Isleño se resiste a ser desalojado

Ciro Requino había sido advertido por Parques Nacionales. Luego del violento desalojo de Ramón “Monchito” Castaño de la isla Campo El Rico a manos de la Prefectura, el siguiente apuntado era él. La causa que se tramita en el Juzgado Federal N°2 de Santa Fe sigue adelante y Ciro y su familia ven amenazado su modo de vida, aquel que llevan a cabo desde hace tres generaciones.

Cuando la política de “limpieza” de pobladores de las islas frente a Puerto Gaboto por parte de Parques Nacionales, avalados por la Justicia federal, se profundiza en una escalada de violencia injustificada, se abre para Ciro una posibilidad de frenar su expulsión del territorio insular y lograr una reubicación que le permita seguir desarrollando su pequeña actividad ganadera, su “granjita” como dice él, como lo hace su familia desde hace tres generaciones y como lo hacían antes de que la zona sea declarada parque nacional.

Se activó en el gobierno provincial una vía institucional para encontrar un terreno apto para que Ciro y su familia puedan mudarse. Pero hasta que los engranajes burocráticos se pongan en marcha hay que ganar tiempo y lograr que la Justicia entienda que un desalojo no se trata de la letra fría de un expediente sino que hay seres humanos involucrados que ven afectados sus modos de subsistencia. Suspender el desalojo de la isla La Mabel es la prioridad, hasta tanto pueda concretarse la reubicación.