Tres policías y tres civiles acusados de integrar dos asociaciones ilícitas coordinadas

Tres policías y tres civiles acusados de integrar dos asociaciones ilícitas que trabajaban en forma coordinada para cometer asaltos y otros delitos fueron sentenciados ayer a penas que van de los 6 a los 22 años de prisión. Los hallaron culpables de haber planeado y concretado el atraco a dos sucursales del banco Credicoop en 2015 y otros robos.

El veredicto fue dado a conocer por el tribunal integrado por Gonzalo López Quintana, Eleonora Verón y Facundo Becerra. En forma unánime los magistrados condenaron a Maximiliano Maldonado, de 46 años, quien era jefe de la subcomisaría 26ª de Villa Gobernador Gálvez y desde ese lugar de poder cometía delitos, a la pena de 21 años de prisión efectiva e inhabilitación especial de manera perpetua para ejercer cargos públicos, como jefe de la asociación ilícita policial y coautor de cohecho y falsificación ideológica de instrumento público. También lo encontraron autor de incumplimiento de los deberes de funcionario público.

A Carlos Morgan, de 41 años y secretario de Maldonado en la sub 26ª, lo penaron a 20 años de prisión efectiva e inhabilitación especial perpetua para ejercer cargos públicos como coautor de los delitos de asociación ilícita, falsificación ideológica de instrumento público y cohecho, y como autor del delito de malversación de caudales públicos.

Humberto Aguirre, un civil de 53 años, fue condenado a 22 años de prisión efectiva por los delitos de robo calificado por el uso de arma de fuego (dos hechos) agravado por cometerse en poblado y en banda, asociación ilícita, y robo calificado por el uso de arma impropia.

Damián López, de 36 años, recibió la pena de 20 años de prisión efectiva por los delitos de robo calificado por el uso de arma de fuego agravado por cometerse en poblado y en banda (tres hechos) y asociación ilícita.

Oscar Berlari, de 37 años, recibió la pena de 17 años por asociación ilícita, robo calificado por el uso de arma de fuego agravado por cometerse en poblado y en banda.

Fernando Acosta, un policía de 36 años, fue condenado a 6 años por asociación ilícita. En tanto, los policías Nara Lucía Rodas, de 31 años, y Javier Lanero, de 43, fueron absueltos.

El juicio en el que se ventiló el accionar de las dos asociaciones ilícitas comenzó el pasado 26 de septiembre. Los fiscales Viviana O’Connell, Karina Bartocci, Sebastián Narvaja y Aníbal Vescovo acusaron a tres civiles y a cinco policías de integrar dos organizaciones criminales que tenían como objetivo concretar robos de distinta índole.

El gran golpe

La investigación contra los seis condenados y los dos absueltos se inició después del copamiento a la subcomisaría 13ª de General Lagos y el robo que, minutos después, tuvo como objetivo el banco Credicoop de esa localidad, el 13 de mayo de 2015. De acuerdo con la teoría que la Fiscalía desarrolló a lo largo de los dos meses de audiencias por las que desfilaron más de 180 testigos, ese día seis delincuentes se movilizaron a las 6.30 para ejecutar un hecho organizado hasta el último detalle “por policías que, se suponía, debían cuidar a la comunidad”.

Primero desembarcaron en la subcomisaría, redujeron a una empleada policial, robaron armas, se vistieron de policías y se llevaron el patrullero. Después fueron hasta el banco Credicoop, redujeron a un custodio, esperaron a que llegaran los empleados de la sucursal y, tras amenazarlos, se hicieron de un botín de 140 mil pesos.

El testigo clave para llegar a las condenas fue un hombre que participó de ese y otros atracos que cometió la banda de policías y civiles como chofer: era remisero y su rol en los robos era el de trasladar a los demás miembros de la banda. Fue uno de los primeros en caer preso y aportó a la investigación datos clave bajo la figura de “imputado colaborador”, por lo que obtuvo beneficios en la condena. “El 13 de mayo de 2015 fui cómplice del robo al banco Credicoop y de tomar la comisaría”, dijo en la audiencia del 2 de octubre, cuando declaró a través de una videoconferencia.

Trabajo coordinado

Para los fiscales, los atracos sólo fueron posibles gracias a la coordinación de las dos bandas. Tras el atraco al Credicoop hubo otros hechos achacados al grupo. El primero fue una entradera a una casa de Villa Gobernador Gálvez el 3 de junio de 2015. Al día siguiente la víctima se cruzó en la calle con los asaltantes y avisó al Comando Radioeléctrico. Entre ellos se encontraba el remisero imputado de colaborador.

El otro fue un asalto a otra sucursal del Credicoop. El 5 de agosto de 2015, pasadas las 10, cuatro hombres llegaron a Arijón al 400, en Rosario con ropa de trabajo, capuchas, gorros y pelucas. Blandiendo armas golpearon y amenazaron a clientes y empleados. Uno de ellos le puso un arma en la cabeza a una mujer y así consiguió acceder a las cajas. Robaron 141 mil pesos y 6.500 dólares.

El último hecho fue el robo de 69 mil pesos el 7 de octubre de 2015 a los ocupantes de una camioneta Chevrolet S10 cerca del frigorífico Swift, en Villa Gobernador Gálvez. El dinero era para pagar los sueldos de 15 operarios de una empresa. Cuatro personas en dos motos (serían Berlari, López, Aguirre y el condenado Julio Michela) las amenazaron con armas para sustraerles el dinero.

FUENTE: Diario La Capital de Rosario