¿Qué debemos saber sobre la Miastenia Gravis?

Se nos ha enseñado a pensar que la salud no es ausencia de enfermedad, sino una manifestación de la cultura; de lo que hacemos o dejamos de hacer. Las enfermedades forman parte de ese acervo cultural; como lo son cocinar, peinarse, leer, escribir, pensar y crear. Como el salir al caminar; el higienizarse, hacer actividad física, estrechar vínculos con los otros. Como el tratar de entender; es decir, pensar por nosotros desde nuestro espíritu crítico y evitar ser pensados por otros; que es una manera de colonizar conciencias. Todo esto que enumeramos puede jugar en favor del equilibrio en el proceso salud-enfermedad,  y de la armonía de nuestras vidas y de la salud.

Graciela Nocera es integrante de AMIGRO, Asociación Miastenia Gravis Rosario, que ha cumplido 22 años de existencia. La Miastenia es una enfermedad tramposa, oculta y solapada, hay que estar atentos e ir a la consulta ante los primeros síntomas. Para lo cual debemos estar informados, ya que si no podemos entender es poco lo que podamos hacer.

Debemos estar atentos frente a cualquier debilidad muscular; cuando notemos a nuestro cuerpo débil y flojo; cuando hay una caída de párpados, visión doble, dificultad para tragar o para hablar, con dificultad para articular palabras, convirtiendo a nuestro hablar en gangoso, cuando percibimos dificultad para mantener la cabeza erguida. Cuando nos faltan fuerzas en brazos y manos, y en dedos y en las piernas. Cuando tenemos dificultad para respirar.

Los mencionados son algunos de los síntomas a los cuales hay que prestarles atención y sin alarmarse, no demorar la consulta. Aunque el profesional médico que la trata es el neurólogo, ya que es una enfermedad neuro muscular; aunque el médico clínico está en condiciones de hacer el rápido diagnóstico. Es una enfermedad que todavía no tiene cura pero que con un tratamiento adecuado el paciente puede llevar una buena vida conviviendo armoniosamente con ella. Es por eso que nosotros como asociación hacemos esfuerzos para capacitar a los futuros profesionales y a los que ya lo son.