Las entidades del agro ya hablan de una “catástrofe” y pérdidas millonarias

Las copiosas lluvias del fin de semana agravaron aun más el panorama en el campo, donde ya hablan de una “catástrofe” por las inundaciones en la zona pampeana y se estima que las pérdidas son millonarias.

Las cifras de hectáreas afectadas difieren entre las estimadas por las entidades del agro (entre 8,5 y 10 millones) y el gobierno (5 millones), pero en cualquier caso el escenario es muy grave y en muchos casos las tierras ya llevan meses bajo agua.

El presidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA), Miguel Etchevehere, evaluó el escenario más complejo y aseguró que “hay más de 10 millones de hectáreas de las más productivas inundadas”, por lo que definió la situación como una “catástrofe productiva, medioambiental y social”.

Etchevehere, muy cercano al Gobierno al punto que se lo menciona como posible ministro, dijo que esta situación “tiene hacer tomar conciencia del abandono que hubo en la Argentina durante el anterior gobierno”. “Ahora, cuando baje el agua, sí hay que hacer las obras porque la Argentina se pierde una gran chance de producir algo que el mundo quiere y que necesita, que son alimentos”, planteó a radio Rivadavia.

Por su parte, el presidente de la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap), Matías De Velazco, aseguró que hay más de 8,5 millones de hectáreas inundadas y definió la situación como “complicadísima” después de las últimas lluvias.

“Hasta la semana pasada, previo a las lluvias del fin de semana, estábamos hablando de 8 millones y medio de hectáreas afectadas. Las precipitaciones agravaron la situación, que de por sí era complicadísima, llovió en casi toda la provincia de Buenos Aires. El sector agropecuario está muy complicado y, por ende, todas las localidades del interior”, afirmó a radio Belgrano.

Ayer, Velazco había estimado a un informe realizado a fin del mes pasado que el piso de las pérdidas es de 1.500 millones de dólares. “Pero estas lluvias de ahora agravan el panorama aún más”, aclaró.
Buryaile y Etchevehere

En ese sentido, también el lunes, el ministro de Agroindustria, Ricardo Buryaile, habló de “casi 5 millones de hectáreas inundadas” lo que implica una pérdida de facturación en producción de entre “800 y 1.000 millones por año”. “Luego de que bajen las aguas no es de extrañar tener pérdidas superiores a las cifras que vienen difundiendo las entidades”, analizó.

Por el lado de Federación Agraria, un informe de la entidad sostiene que sólo en la provincia de Buenos Aires hay pérdidas en la producción de granos por 1.900 millones de dólares. “Hoy no tenemos datos oficiales porque el Ministerio de Agroindustira provincial no tiene cifras claras, pero las estimaciones nos permiten hablar de estas pérdidas en granos, que van a aumentar si sumamos ganadería”, dijo Jorge Solmi de Federación Agraria.

La semana pasada, el ministro de Agroindustria bonaerense, Leonardo Sarquis, había señalado que “las pérdidas por las inundaciones en la provincia podrían rondar entre los US$ 320 y 470 millones de dólares”. Este miércoles, el funcionario no habló de una actualización de esas cifras, pero informó que hay cuatro millones de hectáreas afectadas en la provincia.

En tanto, el Gobierno de La Pampa estimó en 2 millones las hectáreas afectadas en esa provincia. “Generan pérdidas de 2 mil millones de pesos a La Pampa”, indicaron.

Preocupación por los precios

Un elemento que se suma a la complicada situación es la posibilidad de que haya un impacto en los precios de los productos del agro. De Velazco, el titular de Carbap, indicó que por las inundaciones “hoy (por el lunes) entraron al mercado de Hacienda de Liniers apenas 400 cabezas, es muy poco, y mañana (por el martes) entrarán pocas también”. No obstante, este martes ingresaron 4.343 vacunos, una cifra que de todos modos es algo menor a la habitual.

El dirigente ruralista consideró que ello es consecuencia “de que no se puede sacar la hacienda”, y añadió que las inundaciones también “complican labores”, por lo que también “se paró todo lo que tiene que ver con trigo y cebada”.

Sin embargo, Buryaile desechó que la pérdida de ganado vacuno que ocasionan las inundaciones se vaya a trasladar a un aumento de precio para el consumidor. “No lo veo a eso” porque “Argentina viene creciendo en rodeo vacuno alrededor de un millón de cabezas por año y es una recuperación de 2 por ciento anual del rodeo, y además ha habido un cambio en el comportamiento del consumidor, que hoy consume también pollo, cerdo”, argumentó el ministro.