El feriado no detiene al Santo y al Tatengue

Será el debut de San Martín en este retorno a Primera División y será a cancha llena, con una expectativa inusitada como siempre en una ciudad que respira fútbol como la nuestra. Tanto Madelón como Forestello parecen haber empleado recetas parecidas: mantuvieron la base de sus planteles. De los 11 titulares que jugarán este lunes por Unión, hay 9 que vienen del torneo pasado (sólo faltan Lucas Gamba, que se fue y Bruno Pittón, que estará pronto para volver). Y de los 11 que pondría Forestello en la cancha de la Ciudadela, hay 9 que vienen del torneo pasado.

De todos modos, uno tiene que plantear necesariamente una diferencia: la de un equipo que viene con rodaje de Primera (Unión) y otro que necesitará un tiempo de adaptación a la nueva categoría (San Martín). A partir de allí, esto es fútbol y como siempre se dice: todo puede pasar. San Martín tiene en claro que necesita sumar de arranque porque no es sencillo mantener la categoría con estos cuatro descensos. Y para ello, hacerse fuerte de local es casi una obligación. En este aspecto, los tucumanos vienen con una seguidilla importante de buenos resultados en su estadio y, obviamente, querrán empezar bien esta nueva instancia.

Del otro lado, Unión es un equipo bien concebido y que tiene un estilo de juego que Madelón no abandona. Habrá partidos más lúcidos que otros. Por ejemplo, la imagen que dejó la última presentación en la Superliga pasada (el triunfo por 1 a 0 ante Independiente con gol de Soldano) no tuvo nada que ver con la primera imagen en esta Superliga (el triunfo 1 a 0 ante Aldosivi con gol de Soldano). Cambiaron solamente el rival y el nivel de la producción futbolística. Ante Independiente se vio a un equipo mucho más iluminado que frente a los marplatenses. Pero le bastó a Unión para arrancar con el pie derecho.

La ausencia de Lucas Gamba es un tema del que se seguirá hablando y bastante. Unión tenía un estilo en el que Gamba entraba a la perfección, tanto en lo que refiere a su aporte en ataque como también por lo que entregaba con una alta dosis de eficacia en la recuperación de la pelota. Él y Soldano se convirtieron en la primera “defensa” que tuvo el equipo. Presionaban arriba y ya obligaban al rival a salir mal desde atrás. O cuanto menos, a hacerlo en forma incómoda.

Habrá que ir acostumbrándose entonces a que Gamba ya no está y que Troyanski es el que tiene ahora la responsabilidad de reemplazarlo. No mostró mucho ante Aldosivi, en el marco de un partido en el que escasearon los buenos rendimientos. Llevará un tiempo el acostumbramiento mutuo entre Troyanski y el resto, sobre todo con Soldano, si es que Unión se quedará con su “27” goleador al menos hasta diciembre. “Nos conocemos de memoria”, era la frase que Gamba y Soldano repetían a menudo cuando se los consultaba, a ambos, sobre la forma que tenían de jugar.