El FBI admitió fallas en la investigación que pudo evitar la masacre de Florida

En medio de la creciente indignación de los familiares de las víctimas y autoridades locales, el FBI reconoció ayer que “podría haber tomado los pasos apropiados” para evitar la masacre de 17 personas en una escuela de Florida, si hubiera seguido los protocolos de investigación vigentes ante las alertas recibidas sobre Nikolas Cruz, el asesino de 19 años.

“El hecho de que el FBI no haya tomado medidas contra este asesino es inaceptable. Promovemos constantemente el ‘Si ve algo, diga algo’, y una persona valiente hizo exactamente eso ante el FBI. Y el FBI no actuó. El lema es una herramienta increíblemente importante y la gente debe tener confianza en el cumplimiento de la ley. El director del FBI debe renunciar”, dijo Scott.

En su comunicado, el FBI recordó que el primer dato que tuvo sobre las amenazas de Cruz fue en septiembre pasado, cuando recibió un video de YouTube. En esa publicación, una persona llamada “Nikolas Cruz” decía: “Voy a ser un tirador de escuela profesional”.

Luego, hace poco más de un mes, el 5 de enero, un allegado al asesino se comunicó personalmente con la línea telefónica para denuncias del FBI, la Public Access Line (PAL), y reveló que el joven tenía armas, deseaba realizar una matanza, tenía un comportamiento errático y había colocado mensajes ofensivos en Internet.

“Según los protocolos establecidos, los datos provistos por la persona que llamó deberían haber sido evaluados como una amenaza potencial a la vida. La información entonces debería haber sido enviada a la Oficina de Campo del FBI en Miami, donde se hubieran tomado los pasos de investigación apropiados”, reconoció el comunicado oficial.

Por su parte, el fiscal general estadounidense, Jeff Sessions, también apuntó en una entrevista que “resulta claro que las señales de alerta existieron y el FBI no las percibió”.

La masacre en la escuela “es una consecuencia trágica” de los fracasos del FBI, dijo Sessions, afirmando que ha quedado claro que la máxima agencia policial del país pasó por alto los indicios de peligrosidad.