El Carcelero y el Charrúa solo jugaron para cumplir

Central Córdoba ya bajó la persiana del torneo de la Primera C cuando los números no le dieron para ingresar al Reducido por el ascenso a la B Metropolitana. Siendo así, Daniel Teglia apuntó los cañones a la Copa Santa Fe, donde paró a los titulares.

Es por eso con un equipo armado mayormente con suplentes y juveniles (el único titular fue Matías Giroldi), viajó a Devoto para medirse con un General Lamadrid ya salvado del descenso y sin chances de pelear por nada.

Se dio un partido discreto, sin grandes actuaciones ni situaciones riesgosas. A ninguno de los dos le desesperaba ganar, pero tampoco tenía intenciones de perder. Se cuidaron más de lo que arriesgaron, y cuando buscaron lo hicieron con pelotazos largos y poco fútbol.

Sin querer arriesgar a nadie por demás, el entrenador mandó unos minutos a Cristian Yassogna, Leandro Esquivel y Gastón Tedesco, para tratar de acomodar el equipo y buscar un poco más el arco rival, algo que no fue posible.

Los minutos se consumieron y terminó quedando un empate que no le sabe mal a ninguno de los dos por la anulación de los promedios. Al Charrúa sólo le resta cerrar una triste temporada en el Gabino Sosa, cuando reciba a un Dock Sud que intentará ascender en Rosario.