Decomisan más de 54 kilos de cocaína escondidos en una camioneta

El procedimiento se desarrolló sobre la tradicional Ruta Nacional 40, en el tramo que une a las ciudades de Salta y Cafayate. Allí, el Ministerio de Seguridad , había emplazado un control vehicular para prevenir y conjurar los delitos complejos en la zona. Así, con la asistencia del can antinarcóticos Tango, la Gendarmería Nacional dio cuenta del tráfico de más de 54 kilos de cocaína escondidos en una camioneta. El resultado: la incautación de la droga, la detención del “Gallego”, el responsable de su traslado, y la puesta en marcha de tareas de inteligencia que permitan conocer todas las conexiones de la organización criminal.

La “Operación Tornillo” fue desarrollada por el Escuadrón Salta de la Gendarmería Nacional a la altura del kilómetro 29 de la Ruta 40. En el marco del programa “Argentina sin Narcotráfico”, los gendarmes habían dispuesto un dispositivo de seguridad en la traza, con el objeto de prevenir y combatir a los delitos complejos como el tráfico de estupefacientes, la trata de personas y el contrabando.

Los efectivos dieron la voz de alto al “Gallego”, el conductor de una camioneta Volkswagen Saveiro que, según explicó, había salido de la capital salteña con destino a Cafayate. Con mucha experiencia en este tipo de operativos, los uniformados detectaron a simple vista la ausencia de los tornillos en los apoya pies laterales externos del rodado. Una mayor aproximación arrojó claros signos de que algunos componentes habían sido removidos.

Frente a ello, el personal de la Gendarmería informó al Juzgado Federal de Salta, que instruyó el traslado del vehículo hasta la sede de la unidad para que se efectuara un control más minucioso. Fue entonces cuando se sumó la asistencia de Tango, un perro labrador especialmente entrenado para hallar sustancias ilegales. El can reaccionó inmediatamente y alertó acerca de la presencia de narcóticos, lo que llevó a profundizar la requisa.

La cocaína estaba escondida en un compartimento interno original de fábrica. Los gendarmes retiraron las dos tapas plásticas del apoya pie y dieron cuenta de la existencia de 50 paquetes rectangulares de distintos tamaños, envueltos en cinta. Las pruebas de rigor realizadas por especialistas de la institución arrojaron un pesaje total de 54 kilos 675 gramos.