Colón quiere ponerle los tres puntos al arbolito

Es un fin de año deslucido y por ahora de incertidumbre. Será el final del interinato de Esteban Fuertes y el pasaporte al inicio de un nuevo ciclo, por ahora sin técnico definido y con las últimas novedades que no son alentadoras en cuanto al principal candidato que manejó la dirigencia en los últimos tiempos: Diego Dabove.

No es sencilla la parada de este sábado a la tardecita en Florencio Varela. Lo espera uno de los equipos que mejor fútbol juega en nuestro país, que tiene siempre una salida clara y prolija desde atrás y que va aumentando en agresividad a medida que avanza en la cancha. Juega bien Defensa y Justicia y es un equipo ofensivo, con jugadores que vienen teniendo un buen nivel en todas sus líneas.

Esteban Fuertes pretende irse con “los honores a salvo” de este interinato. Nada ni nadie puede borrar todo lo que hizo por el club en sus tiempos de jugador. Lo llamaron para una emergencia y fue claro “el Bichi”, como también la dirigencia, que se trataba de ponerse el buzo de bombero para sacar a flote la situación. La realidad indica que ya dirigió cuatro partidos (los dos de la Copa Santa Fe y los dos que lleva de la Superliga), sin victorias. Queda esta última chance de maquillar con una buena victoria, el cierre deslucido de este 2018.

Contra Belgrano, el equipo de Fuertes fue el equipo de Domínguez. Utilizó a los mismos jugadores que el ex entrenador, cambiando sólo algunos pequeños detalles. Para este partido en Florencio Varela, confía en la frescura que puede darle el pibe Mateo Hernández (que debutó ante Belgrano entrando en el segundo tiempo y que este sábado tendrá su bautismo como titular) y en lo que pueda darle Gonzalo Bueno abriendo la cancha por izquierda.

Hernández es diestro pero le gusta jugar por izquierda. “Me favorece jugar con ‘pierna cambiada’, como se dice habitualmente, porque enganchando para adentro me queda el arco de frente”, dijo el juvenil elemento sabalero, de larga trayectoria en el equipo de reserva. Pero esta vez, ‘el Bichi’ le pide que vaya por derecha y que abra la cancha. Seguramente, buscará hacer ancho el ataque y que le lluevan centros desde los costados con Hernández y Bueno, más alguna proyección de los dos laterales.

En el medio y atrás, no cambia la estructura. Zuculini y Estigarribia tendrán la obligación de enlazar la salida desde atrás con los de arriba, en tanto que Fritzler será el volante más retrasado, con una línea de cuatro que es la que se considera titular en estos tiempos y que el Bichi repetirá.

Se termina un año raro de analizar para Colón. El propio Vignatti dijo públicamente que “la campaña no es la esperada” y que, innegablemente, su ambición era la de escalar más alto y buscar un objetivo más ambicioso, como el de clasificar para la Libertadores. Por eso, hizo el esfuerzo económico a principios de año, no sólo renovando con Domínguez, sino también trayendo cuatro refuerzos: Correa, Alan Ruiz, Escobar y Mariano González, para darle un salto de calidad al equipo, cosa que Domínguez no concretó, aunque tuvo el “premio consuelo” de ingresar nuevamente a la Sudamericana.

Es posible que, además de esta nueva clasificación copera, haya que sumar también la hazaña de derrotar a San Pablo en el mismísimo Morumbí. Este partido se recordará por siempre, aunque luego el contexto no haya ayudado a magnificar esa conquista futbolera que, de todos modos, no se puede despreciar bajo ningún punto de vista.