Alergias: un modo de reaccionar “distinto”

Cientos de millones de personas sufren cada día las consecuencias de una enfermedad respiratoria crónica (ERC). Según estimaciones de la OMS (2004), hay unos 235 millones de personas que padecen asma, 64 millones que sufren enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), y muchos millones de personas más que sufren rinitis alérgica y otras ERC que a menudo no llegan a diagnosticarse.

“Ante un chico con reacciones distintas a determinados estímulos, los padres deben consultar con su pediatra, ya que el mismo está capacitado para decidir si seguir tratando él al paciente o lo deriva a un especialista”, afirma el doctor Roque Gustavo Arnolt, especialista en alergia infantil, y enfatiza: “pero los padres tienen que tener en cuenta esto: si el chico repite síntomas debe consultar a un especialista y si el chico cuenta con antecedentes en la familia, con mayor razón”.

El ambiente influye para la aparición de alergias; influye el ambiente físico y el ambiente psíquico. Por eso una de las formas de prevenir estas enfermedades es que los padres estén bien informados. Cuanta mayor información hay, mejor se desenvuelve el chico y sufre menos daños.

Un ambiente psicológico tranquilo con armonía familiar; un ambiente libre de polución, tanto en la casa como afuera, ayuda más que si el chico es expuesto a ambientes contaminados, dentro o fuera de la casa.

El chico alérgico manifiesta su alergia en distintas partes de su organismo; los órganos que reaccionan más fácilmente son la piel, el aparato respiratorio superior y el inferior; éstos son los tres “órganos blanco» fundamentales y, en los chicos de primera infancia, el aparato digestivo.

Lo primero que tenemos que ver es la causa etiológica de la alergia; ya que los chicos pueden ser alérgicos a alimentos, a medicamentos, a inhalantes. Además debemos estar atentos a dónde se manifiesta esa alergia; según el lugar recurrimos a dos tipos de tratamientos; uno, el sintomático, si el chico concurre a la consulta con el bronquio cerrado disponemos de medicamentos para abrir el mismo y suministrar antiinflamatorios porque sabemos que ese bronquio está cerrado como consecuencia de la inflamación que tiene; se le llama, también, a éste, tratamiento de rescate.

Cuando el chico repite con frecuencia su problema gastrointestinal o dermatológico o el problema respiratorio, en estos casos necesitará de estudios que va más allá del tratamiento calmante del momento; lo que debemos hacer es averiguar por qué ese chico repite el síntoma, para lo cual disponemos de estudios como el test cutáneo, entre otros. Cuando sabemos la etiología, instauramos el tratamiento de fondo que consiste en dar lo que al mismo chico afecta cuando es algo inhalatorio; o suprimir si la reacción es a un medicamento o a un alimento; además de tratar a la inflamación con medicamentos que pueden ser usados en forma continua, por un tiempo prolongado, para que esa inflamación no se manifieste; son los corticoides tópicos los antihistamínicos de base, o los antileucotrienos que en definitiva son antiinflamatorios. Por eso es tan importante poder medir el grado de la inflamación.